27 mar 2010

El Combate de El Caney

El día primero de julio de 1898 las tropas americanas, que habían desembarcado en las costas de Oriente al oeste y encima de Santiago ocho días antes, sitian desde primeras horas de la mañana el fuerte español de El Caney, situado a unos 6 o 7 kilómetros de Santiago y le rinden a la caída de la tarde. Unos cinco mil soldados norteamericanos, bien equipados y alimentados, apoyados por artillería, y reforzados por unos 400 mambises, ocuparon el fuerte a la caída de la tarde. Unos 540 soldados españoles, cansados, enfermos y mal comidos, ofrecieron una tenaz resistencia que no cesó hasta que 444 de ellos cayeron muertos.


La batalla de El Caney decide la suerte de la 
última colonia de España en América



Domingo del Pino






Reforzado por una línea defensiva avanzada llamada El Viso, el fuerte de El Caney, frente a la Loma de San Juan y encima de Santiago, era esencial para la defensa de la capital del distrito oriental de Cuba. Su guarnición la constituían 419 hombres del Regimiento Constitución, 40 del Regimiento Cuba, y 90 del Regimiento Asia, mandados por el General Vara del Rey. La localidad de El Caney la componía un fortín de ladrillo y cemento, cuatro blocaos de madera, una avanzadilla defensiva en el Viso, una iglesia, y una plaza rectangular alrededor de la cual se distribuían las casas de la población civil.




La Estrategia Norteamericana


Como parte de su estrategia para el ataque a Santiago, el General Shafter, que mandaba el Ejército expedicionario norteamericano, había ordenado a la Brigada del General Lawton – unos 5000 hombres- que tomase El Caney. Cuatrocientos mambises deberían apoyar el ataque con la misión de desplegarse al Este del fuerte para cortar una eventual retirada de los españoles.


El general Lawton había prometido a Shafter que en dos horas como máximo habría doblegado la resistencia española. A eso de las nueve de la mañana, Lawton ordenó el ataque. Iba al frente el Capitán Allyn Capron, del cuerpo voluntario de los Rough Riders, que mandaba el general Wood y tenía como segundo al futuro presidente Roosevelt. Detrás de él, y por la vereda de Guantánamo a El Caney avanzaba la brigada de Chafee. Detrás de ella venía la brigada de Ludlow.


Dos kilómetros al Norte progresaba la brigada de Miles, mientras que la Brigada de Bates se mantenía en la reserva. En total unos 6500 hombres de refresco, deseosos de entrar en acción en esta primera guerra colonial de Estados Unidos. Pero a las doce del día los norteamericanos no habían conseguido pasar de El Viso. Mientras consultan con el general Shafter y el fuego decrece, el general Vara del Rey recupera a los heridos y a los muertos y envía municiones a sus hombres. A las trece horas los generales Miles, Ludlow y Bates se ponen en marcha simultáneamente. Los españoles, que utilizan fusiles máuser y pólvora sin humo mantienen a raya a las tropas norteamericanas. A las 16:30, no obstante, los americanos toman El Viso después de que hubieran muerto todos sus defensores. Tomado El Viso, El Caney quedaba a la merced del enemigo.




El General Vara del Rey, héroe de El Caney


El general Vara del Rey ordena la retirada pero es herido en las dos piernas. Desde la camilla que le trajeron sigue dirigiendo la retirada hasta que cae muerto después de haber recibido seis balazos en su cuerpo. A la caída de la tarde, los americanos ocupan el fortín y los blocaos desiertos. Solo 89 hombres lograron llegar con vida a Santiago. En sus partes oficiales sobre la batalla, los norteamericanos son los primeros en elogiar el heroísmo de aquellos soldados. Al día siguiente ellos mismos recogen el cuerpo del valeroso general Vara del Rey y envían un recado al coronel José Toral, que había sustituido al general Linares al mando de la plaza de Santiago, para entregárselo.


Ciento siete soldados norteamericanos, en su mayor parte voluntarios de los Rough Riders, perecieron en el combate de El Caney. Media docena de los más heroicos nombres que recuerda la historia militar española deben ese reconocimiento a su actitud en El Caney. Teodoro Roosevelt llegó a la presidencia de los Estados Unidos, unos años más tarde, avalado por el mismo combate, y algunas calles y barrios de Estados Unidos, y sobre todo de Cuba, perpetúan el nombre de varios generales norteamericanos por haber vencido, aunque con fuerzas muy desiguales, a aquellos 500 españoles.




Versión española


Según La Correspondencia Militar del 16-3-1899. El Caney estaba defendido por 506 hombres… Fue atacado por 5.000 soldados al mando del general Lawton, 1000 al mando del general Bates y 400 cubanos. El general Lawton creía que se podría hacer dueño de él en una hora, pero la batalla duró desde las seis y cuarto de la mañana hasta las cuatro y media de la tarde, y los defensores no se rindieron hasta que sus bajas, entre muertos y heridos, ascendieron a 444. Había seis obras de defensa, un fuerte de ladrillo, y cinco blockhaus guarnecidos por 10 o 12 hombres. El fuego dirigido desde estos puntos fue tan terrible, que se consideró como uno de los más graves obstáculos del ataque. Este resultado se debió seguramente a los fusiles mauser y a la pólvora sin humo. Además, el terreno era favorable a la defensa; la mayor parte del espacio que tenían que recorrer nuestras tropas se componía de jardines, de campos y de colinas sin labrar, en las que el 7º de caballería perdió 104 hombres


Según el Imparcial 10-8-1898 El Caney fue atacado por dos brigadas yanquis con caballería y artillería. Lo defendían tres compañías del Regimiento Constitución (453 hombres) sin artillería… El general Vara de Rey fue herido en las dos piernas a mediodía. El fuego duró hasta las 6 de la tarde… Se formó un convoy de evacuación para ir a Santiago… Vara del Rey iba en camilla pero le mataron de 3 balazos. Los mandaba el coronel Punet que se retiró por el camino del Cristo. Romero era comandante de El Caney y recibió un balazo en el omóplato al retirarse. Los yanquis lo apresaron y lo entregaron el día 5 en Santiago por no poder curarlo. En Cómbales y Caney murieron los comandantes Rodrigo Agüero, Rafael Aragón, el Capitán Vara del Rey y los tenientes Domínguez Vara, Pedro Fuentes, Manuel Morales, Antonio Rubio, Segundo Llanos y José Melquínez… Se destacó el telegrafista Manzano, que resultó herido en el muslo. El guarda marina Belmijo se salvó a nado y dijo luego que los mambíes fusilaban y macheteaban a los españoles y a los náufragos al llegar a tierra…


Descripción del terreno por El Nacional 3-7-1898: Tropas yankis siguen su avance… El Caney es todo montañoso. Está atravesado de E a O por Sierra Maestra y Gran Piedra… Muchos riachuelos. Los más importantes Aguadores y Baconao… Caney y Cristo son centros urbanos, Guaniniun, Demajayabo, Paz de los Naranjos, Zacatecas, Sevilla, Barajaguas, Lagunas, Dos Bocas, Reunión de las Yaguas, Dajao, Juan Angola, Manantuaba son rurales. La cabecera es San Luis de El Caney, con 1500 habitantes. En Caney atacaron 5000/6000 soldados usa. Insurrección aumenta en dpto. Oriental “por innoble proceder de yankis de entregar armas a los rebeldes”.

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